La culata y su junta son de las piezas que comúnmente se nombran al hablar de coches y sus fallas, eso debido a que son elementos de suma importancia y por ello también suelen provocar quebraderos de cabeza, si se averían. Al mínimo indicio de una irregularidad es motive de mortificación, porque el desembolso para la reparación puede ser muy elevado.

Algunos creen que ambas son la misma pieza o las confunden. La culata es la parte que cierra la cámara de combustión desde arriba, en ella se localizan las válvulas, el árbol de levas, las bujías e inyectores; su función es mantener la compresión y refrescar el motor permitiendo que el refrigerante circule por ella. Mientras que la junta de culata es como una lámina que se localiza entre la culata y el bloque motor, que se encarga de sellar la unión de dichas partes.

Detección de averías de la culata y su junta

La culata es una de las piezas que debe soportar mucha presión y altas temperaturas en su interior, lo que puede provocarle deformaciones, si se sobrecalienta. En las revisiones y mantenimiento debe chequearse posibles cambios en su forma o si existe algún tipo de fisura o fractura. Cualquier contratiempo que presente, por muy pequeño sea, se notará en el funcionamiento del motor.

Por su parte, la junta de culata, aunque es muy resistente, puede deteriorarse por el sobrecalentamiento y hacerle perder a la culata su estanqueidad. Los síntomas que puede presentar cuando está averiada suelen variar según el modelo del coche y del motor; algunos de ellos son: aumento del consumo de aceite de motor y de líquido refrigerante, conseguir agua o refrigerante mezclado con el aceite, problemas para encender el vehículo y muchos otros.

Las reparaciones de ambas piezas pueden ser muy caras. La culata, al ser un bloque de hierro o de aleación de aluminio, es difícil de reparar y rara vez se obtienen buenos resultados; por ello, es preferible remplazarla. En el caso de la junta de culata, el problema no es el coste del repuesto sino las horas de mano de obra que implica, ya que debe desmontarse la culata del bloque motor, desarticular el sistema de la correa o cadena de distribución y rectificar la pieza afectada o cambiarla.

Para reponer estas u otras piezas que requiera su coche podría adquirirlas de segunda mano, debe considerarse cualquier alternativa que le permita cuidar de sus finanzas y esta es una muy conveniente. Si opta por buscar vía Internet, tiene la posibilidad de abarcar más lugares en menos tiempo; lo ideal sería a través de una central de desguaces, dado que concentran diferentes empresas del sector e incluso las hay especializadas en despiece volkswagen, Audi, Lancia, Peugeot y demás marcas de automóviles.