• No he dormido en toda la noche- decía Raiola- tengo un hueco en el estómago. Los resultados se determinan mañana.

  • Hemos hecho todo lo que estaba a nuestro alcance, Raiola, ya solo queda esperar. – agregó No.

  • Es posible hacer algo más, siempre se puede hacer algo más. – repetía Raiola.

  • Ya, mantén la calma. Tenemos que estar tranquilos.- No, tomó a Raiola de la mano y la obligó a sentarse a su lado.

Estaban los dos sentados frente a la computadora, esperando que las horas del día terminaran y el concurso acabase. Para este momento ya estaban posicionados en el mejor puesto y los 5000 euros, ya estaban en la bolsa. La web raiolamandaynoelpanda.me, estaba en su mejor posición.

Los ojos se les iban a secar, nos pestañaban, ni nada. Quietos cual estatuas frente al monitor, y solo se escuchaba el pasar de los segundos en el reloj que tienen colgado en la pared. No, se levantó y trajo un poco de alimento para ambos.

Raiola no quiso comer nada. Seguía inmutada viendo el monitor como si despegar sus ojos fuese signo de que iba a pasar algo que no se quería. “Vamos, vamos, vamos, vamos” susurraba silentemente mientras tragaba grueso.

No, ya no podía ver más la pantalla, se paraba y sentaba cada dos segundos, se asomaba y volvía a sentarse a comer. Acabó con todo lo que había en la cocina, galletas, dulces, pastas, tortillas, incluso se comió hasta la ensalada que estaba en la nevera.

  • Esta angustia nos va a matar- dijo No- ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Cuánto falta?

  • No lo sé, falta poco, ya vamos a ganar, lo siento en los huesos.- dijo Raiola.

Pronto Raiola se comenzó a parar y se acercaba cada vez más a la computadora cuando de pronto cerró el concurso…